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18.02.2008 RINONEUMONITIS: sintomatología, transmisión y prevención

¿Qué es la rinoneumonitis?

La rinoneumonitis es una enfermedad vírica producida por dos miembros de la familia herpesviridae, el herpesvirus equino tipo 1 y tipo 4 (HVE-1 HVE-4).  La importancia de estos virus radica por un lado en su ubicuidad a nivel mundial, (considerándose endémicos en los caballos domésticos), y por otro en la gravedad de algunos de sus posibles cuadros clínicos. El HVE-4 se relaciona principalmente con procesos respiratorios leves, mientras que el HVE-1 puede causar además abortos, debilidad y mortalidad neonatal,  así como  cuadros neurológicos también mortales en ocasiones.



¿Cual es la sintomatología de esta enfermedad?

La sintomatología varía según el cuadro clínico que se desarrolle; estos cuadros clínicos pueden agruparse en tres tipos aunque todos ellos suelen tener una misma fase inicial de afección respiratoria.

1.- Rinoneumonitis respiratoria: se trata del cuadro clínico más frecuente, y su patología es muy poco clara en cuanto a los síntomas que la caracterizan. Tiene un periodo de incubación que oscila entre 2 y 5 días al final del cual el animal puede presentar fiebre, mocos purulentos, descarga conjuntival, tos, depresión, anorexia y un aumento del tamaño de los ganglios submandibulares y retrofaríngeos. La severidad de los síntomas varía en función de dos factores:

§        Edad. Los animales jóvenes suelen presentar cuadros más agudos. Se calcula que entre el 80% y el 90% de los potros son infectados antes de los dos años de edad.

§       Estado inmunitario previo del animal. Los individuos vacunados o que han cursado la enfermedad recientemente presentan cuadros más leves e incluso inaparentes (subclínicos).

2.- Rinoneumonitis abortiva/ neonatal: es uno de los cuadros que revisten mayor importancia en cuanto a los daños ocasionados en las yeguadas. En este caso, el EHV actúa sobre los vasos que riegan la placenta, impidiendo así un correcto aporte sanguíneo, lo que provoca un desprendimiento de la misma. El resultado final son abortos a término, entre los meses 7º y 11º de gestación, que en la mayoría de los casos no presentan sintomatología previa evidente. En poblaciones de yeguas con  baja inmunidad frente al EHV, la entrada del virus desencadena las llamadas “tormentas de abortos”, y las principales afectadas son las yeguas primerizas.

Si la exposición al virus tiene lugar cuando la gestación está muy avanzada, podrían producirse nacimientos de potros con afección grave del aparato respiratorio que morirán, en la mayoría de los casos, a los pocos días.

3.- Rinoneumonitis neurológica: se trata del cuadro menos frecuente. Su periodo de incubación oscila entre los 6 y los 10 días tras los cuales aparece incoordinación motora, parálisis del tercio posterior, incontinencia urinaria, retención fecal y déficit sensorial en el área perineal. Aunque es más infrecuente, también puede verse afectado el tercio anterior del animal. Este virus origina una lesión vascular que afecta al cerebro y la médula espinal provocando una mieloencefalitis  progresiva. En los casos más leves, el animal puede llegar a recuperarse con terapia de mantenimiento, sin embargo, en los que la sintomatología avanza con rapidez, es frecuente que se produzca la muerte o serios déficits neurológicos de carácter permanente, por lo que suele recomendarse la eutanasia humanitara. **

 

¿Cómo se transmite?

La transmisión del EHV se produce por vía respiratoria, mediante contacto, directo o indirecto por vía aérea con materias infectadas: secreciones nasales o conjuntivales, abortos, membranas fetales, fluidos de excreción y secreción de neonatos infectados… etc.

 

¿Cómo prevenir la enfermedad?

El contacto con el virus de forma natural, produce un estado de inmunidad frente al mismo relativamente breve (3-6 meses), así que nuestra principal herramienta para prevenir la Rinoneumonitis debe ser la vacunación.

El protocolo de medicina preventiva comienza con la primovacunación de los potros justo antes del destete, entorno a los 5-6 meses de edad. Es en este momento en el que la inmunidad transmitida por la yegua desaparece, por lo que los animales comienzan a ser susceptibles a padecer la enfermedad. La revacunación deberá llevarse a cabo cada 6 meses mientras el animal esté entrenando, corriendo o asistiendo a eventos.

Si se trata de yeguas preñadas deben ser vacunadas en los meses 5º, 7º y 9º de gestación, con el fin de prevenir abortos a término.

Especial consideración tiene el cuadro neurológico, el más singular de la rinoneumonitis, en el que el virus HVE sufre una mutación que impide su reconocimiento por La inmunidad producida por las vacunas, así la eficacia de las mismas, en estos casos, no está demostrada.

Los animales afectados deben  aislarse del resto de la población durante un periodo de cuarentena que variará según el cuadro desarrollado con el fin de evitar la difusión del virus. En dicho aislamiento también deben incluirse los ejemplares que hayan estado en contacto con uno enfermo.

 

CONCLUSIÓN

Debido al gran número de caballos portadores de este virus, se recomienda incluir la vacunación frente a rinoneumonitis dentro del Programa Higiénico-Sanitario de los centros de cría, entrenamiento y competición.

 

Equipo Veterinario de Haras de Ulzama

 

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